MagoNegro · MagoBlanco nace de una idea simple: el tarot se aprende leyendo, no memorizando. Fran cuenta las 78 cartas una a una, con voz propia y sin humo — la carta siempre al derecho, sin inversión.
Su camino con el tarot empezó como empieza el de muchos: una carta, una pregunta, una intuición. De ahí pasó a leer para amigas, a estudiar la tradición de Waite (1910) y las ilustraciones de Pamela Colman Smith (1909), y a ponerle palabras propias a cada lámina.
De eso vive este proyecto: del signo de cada mes, del curso para que aprendas a leer tú mismo y del libro que reúne las 78 cartas. Dos caras del mismo arte — lo negro y lo blanco, la sombra y la luz.
«No se trata de adivinar el futuro. Se trata de leer el presente con más claridad.»